La gobernadora panista de Chihuahua llevó a la fiscal general Ernestina Godoy datos de corrupción sobre casinos y prestanombres. Su movimiento contrasta con su postura pública: ella dice que no conocía la operación de agentes extranjeros.
Maru Campos pidió ver a la fiscal general de la República, Ernestina Godoy, y llegó con un nombre en la boca: el de su ex fiscal estatal. Según el comunicado de la FGR, la gobernadora lo responsabilizó por los hechos en Chihuahua donde intervinieron agentes extranjeros.
Además, Campos ofreció información sobre presuntos actos de corrupción de César “N”. Habló de casinos y prestanombres. La FGR asegura que la mandataria entregará esos datos, y con ellos abrió una nueva línea de investigación.
La charla también tocó el futuro legal del ex fiscal. La FGR planea imputarle traición a la patria en el fuero federal y otros delitos en el fuero común. En la reunión estuvo David Boone de la Garza, titular de la Fiscalía Especializada de Control Regional.
El giro llama la atención por una razón sencilla: Campos nombró a ese fiscal. Según la Constitución local, la gobernadora propone al titular de la Fiscalía y el Congreso lo aprueba. Ella sostiene que no sabía de la participación de agentes extranjeros.
Del otro lado, la familia y el abogado de Jáuregui la acusan de traicionarlo. Hablan de una maniobra política, pues él buscaba la alcaldía de Chihuahua y ella apoyó a otro aspirante.
Por ahora, la versión de la reunión viene solo de la FGR. Quedan dos dudas: si los datos sobre casinos sostienen un caso y desde cuándo los tenía la gobernadora.





