La gobernadora panista insiste en que desconocía el operativo con agentes estadounidenses y acusa a Morena de atacarla, pero su versión contrasta con los detalles que la propia presidenta reveló sobre su encuentro.
La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, volvió a defenderse de la polémica por el ingreso de agentes estadounidenses a la entidad y negó haber pactado políticamente con la presidenta Claudia Sheinbaum. Lo hizo en una entrevista con Ciro Gómez Leyva, en Grupo Fórmula, donde aseguró que busca responder a lo que calificó como versiones falsas impulsadas por Morena.
Durante la conversación, Campos sostuvo que desconocía el operativo y que este habría sido planeado por el entonces fiscal estatal, César Jáuregui, y el director de la Agencia Estatal de Investigaciones, Guillermo Arturo Zuany. Según la mandataria, el Gobierno Federal ya tenía información sobre los hechos y las presuntas irregularidades antes de la reunión que sostuvo con Sheinbaum en septiembre.

La gobernadora también negó haber acudido a señalar directamente a Jáuregui y rechazó que el encuentro con la presidenta representara un acuerdo político. Sin embargo, su explicación llega después de que Sheinbaum relatara que ambas discutieron sobre el ingreso de agentes extranjeros y que Campos atribuyó la responsabilidad al exfiscal, además de mencionar presuntos actos de corrupción.
En la entrevista, Campos describió la conversación como un encuentro tenso y aseguró que decidió hacerla pública para defenderse de los señalamientos. Así, la panista presentó su versión ante un micrófono amigo, mientras intenta contener una controversia que involucra asuntos de seguridad nacional y la actuación de funcionarios de su propio gobierno.
La mandataria estatal insiste en que no sabía nada del operativo, pero esa afirmación no resuelve por sí sola quién autorizó o permitió la participación de agentes extranjeros. La pregunta de fondo sigue sin respuesta pública definitiva: quién fue responsable y qué evidencias existen para esclarecer los hechos. Negar un pacto y deslindarse del exfiscal no sustituye las investigaciones ni la rendición de cuentas.





