La presidenta pidió auditorías para esclarecer los señalamientos contra la titular del organismo electoral y advirtió que no puede haber sospechas de corrupción en pleno proceso electoral.

La presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que no debe existir ninguna sospecha de corrupción en el Instituto Nacional Electoral (INE), luego de la polémica que involucra a su consejera presidenta, Guadalupe Taddei, por presuntas irregularidades y un posible conflicto de intereses relacionado con un proveedor del organismo.

Durante su conferencia, la mandataria subrayó que la autoridad electoral debe actuar con transparencia, especialmente porque el país ya se encuentra en el contexto del proceso electoral. Señaló que los cuestionamientos sobre Taddei no deben confundirse con la defensa institucional del INE, pues es necesario aclarar cualquier señalamiento que comprometa su credibilidad.

Sobre la posibilidad de que la consejera presidenta renuncie, Sheinbaum sostuvo que esa decisión corresponde al propio INE. No obstante, enfatizó que lo fundamental es realizar las auditorías pertinentes para esclarecer los hechos y determinar si existen irregularidades.

La controversia se relaciona con la presunta vinculación de Taddei con Alfredo Hernández Casillas, proveedor del organismo electoral, un asunto sobre el que la funcionaria no había ofrecido una respuesta pública.

Ante los cuestionamientos, Taddei afirmó que no claudicará en sus funciones y sostuvo que los señalamientos en su contra buscan afectar al instituto. Sin embargo, las exigencias de aclaración han aumentado, mientras actores políticos han planteado que debe demostrar que no existe conflicto de intereses.

La postura de Sheinbaum coloca el foco en la necesidad de investigar y transparentar el desempeño de las autoridades electorales, sin que las acusaciones se den por comprobadas antes de contar con resultados que permitan establecer responsabilidades.