La presidenta sostuvo que la gobernadora de Chihuahua atribuyó al exfiscal estatal el ingreso de agentes extranjeros sin autorización y aseguró que no ha presentado pruebas contra Ariadna Montiel por presuntos nexos criminales.
La presidenta Claudia Sheinbaum respondió a las declaraciones de la gobernadora panista de Chihuahua, María Eugenia Campos, sobre la reunión que ambas sostuvieron en el aeropuerto de Ciudad Juárez, luego de que la mandataria estatal relatara en una entrevista con Carlos Loret de Mola que hubo una discusión y posteriormente alcanzaron un entendimiento institucional.
Sheinbaum confirmó que el encuentro ocurrió durante su recorrido por las 32 entidades del país para presentar su informe de gobierno en territorio. Explicó que Campos inició la conversación con reclamos por las declaraciones sobre una posible traición a la patria, relacionadas con el ingreso de agentes extranjeros a México sin cumplir con la legislación correspondiente.
De acuerdo con la presidenta, Campos respondió que ella no era responsable de esos hechos, sino su exfiscal, y afirmó que también habían detectado presuntos actos de corrupción atribuidos al exfuncionario, entre ellos la supuesta posesión de casinos. Ante ello, Sheinbaum le recomendó proceder legalmente y ofreció facilitar una reunión con la fiscal general de la República.
La mandataria federal señaló que la fiscal recibió a la gobernadora y que, según lo que le informó, Campos reiteró la responsabilidad del exfiscal tanto en el ingreso de agentes extranjeros como en los presuntos actos de corrupción. Por ello, pidió que la titular de la Fiscalía General de la República dé a conocer lo ocurrido durante ese encuentro.
Sobre las acusaciones contra Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena, a quien Campos habría señalado por supuestos vínculos con el narcotráfico, Sheinbaum sostuvo que no se han presentado pruebas. Defendió a la morenista y afirmó que, si existen elementos contra cualquier persona, deben presentarse ante las autoridades mediante una denuncia.
Finalmente, Sheinbaum aseguró que acordó mantener una relación institucional con el gobierno de Chihuahua y que ofreció a Campos los canales correspondientes para atender asuntos de seguridad y otros temas de coordinación federal. La presidenta insistió en que los señalamientos deben sustentarse con pruebas y no quedarse únicamente en declaraciones públicas.





