La gobernadora de Chihuahua y la conductora intercambiaron indirectas al aire luego de sus diferencias por el encarcelamiento de César Jáuregui; entre risas, ambas dejaron ver que el pleito sigue vivo.

La gobernadora panista Maru Campos y la periodista Azucena Uresti protagonizaron un momento incómodo durante una entrevista que, entre abrazos y bromas, terminó exhibiendo las diferencias entre ambas.

La mandataria llegó al programa con un “abracito porque andaba enojada conmigo”, en referencia a los cuestionamientos previos de la conductora por el encarcelamiento de César Jáuregui, exfiscal de Chihuahua.

Uresti respondió con un “todo dice esta mujer”, en un intercambio que provocó risas, pero también dejó espacio para las indirectas. La escena pareció más un ajuste de cuentas disfrazado de cordialidad que una entrevista periodística: una llegó a repartir abrazos y la otra no ocultó que todavía tenía cuentas pendientes.

El episodio tomó fuerza por las declaraciones de Campos sobre el exfiscal. Cuando se le atribuyó responsabilidad por lo ocurrido, la gobernadora insistió: “Bueno, pero usted sabe que no fui yo, usted sabe que fue el exfiscal”. La frase coincide con la versión que la presidenta Claudia Sheinbaum había referido sobre el señalamiento de la mandataria estatal, y volvió a poner el foco en el intento de Campos por deslindarse del caso.

La escena también alimentó las críticas contra Uresti, a quien detractores acusaron de haber suavizado su postura frente a la gobernadora. Para sus críticos, el tono relajado y las bromas contrastaron con los cuestionamientos que había lanzado anteriormente. Del otro lado, Campos aprovechó el encuentro para devolver la indirecta y exhibir que la conductora seguía molesta.

Así, lo que debía ser una conversación sobre un asunto político terminó convertido en un intercambio de abrazos, pullas y reproches. Maru Campos intentó quitarse de encima la responsabilidad por el caso Jáuregui, mientras Uresti quedó en el centro de las críticas por la forma en que condujo el encuentro. Entre las dos, la entrevista dejó más espectáculo que claridad sobre el fondo del asunto.