La oposición es muy quién sabe cómo, como reza el refrán. Cabeza de Vaca, que es perseguido por la justicia mexicana, autoexiliado con los gringos, ya se apuntó para ser presidente; Canallín, otro prófugo de la justicia, ahora protegido por el fuero, también quiere ser presidente; Alito, igual, criminal y con fuero; Salinas, el usurero y deudor fiscal, también quiere ser presidente; las buenas para nada Kenia López, la vende gelatinas y la local de Senado, Lela Téllez, también quieren ser presidentes del país.

¿Qué les pasa? Lo que sí, es que todos tienen en común ganar la presidencia —en su cabecita— e ir corriendo con los gringos para entregar todo el país, riquezas y recursos naturales.

Lo peor es que algunos mexicanos sí concuerdan con esas ideas entreguistas. Por eso insisto, no podemos dejar que las juventudes se vean influenciadas por las voces de la derecha y ultraderecha que la oposición maneja, prometiendo un México mejor y muchas oportunidades para ellos, la juventud, cuando sabemos que ese futuro es ser empleado en casi condiciones infrahumanas.

Y con acciones del segundo piso de la 4T, como lo que pasó con Rocha Moya, que hace más de 100 días, desde la presidenta, Senado, diputados y gobernadores, salieron a apoyarlo contra las acusaciones de los gringos, ahora resultó que regresó a su cargo el día que la presidenta no fue a las mañaneras porque estaba enferma. Supuestamente, no le avisó y, como consecuencia de sus actos, la presidenta se enojó, hizo una publicación doble cara del poder por el poder, queriendo emular los dichos de AMLO, e hizo que todos los gobernadores de la 4T condenaran el regreso de Rocha Moya, igual con diputados y senadores; quemándose ante el ojo del público, porque si Rocha Moya es inocente y no ha sido acusado por la Fiscalía de México por nada, no hay impedimento de que regrese a su cargo.

Y no avisarle a la presidenta, ¿no tendría que dar permiso o sí? ¿O seguimos en camino del gobierno morenista al estilo del viejo PRI, porque seguimos con aquellas costumbres y vicios, como que el presidente tiene que saber, evaluar y autorizar? Aunque para algunas cosas hay reacción del gobierno federal y Presidencia, porque para la traidora de Maru Campos sigue en el cargo y ahí no se debe de intervenir; para el caso del desafuero de Alito, tampoco hay injerencia y presión contra Monreal, que es él quien lo protege. ¿Será que es porque trabajan con los gringos o, peor aún, trabajan para BlackRock?

Porque Presidencia, ¿cómo defiende todo lo que tiene que ver con BlackRock y la injerencia de Israel? ¿Por qué nadie habla de que el diputado Arturo Ávila y sus nexos con armas de origen israelí? Entonces, el segundo piso de la 4T es compinche de las masacres que hace Israel contra Palestina. ¿Es la razón de que Presidencia haga oídos sordos sobre el tema? Y no hay reacción —pasó la marcha contra los ataques de Israel a Palestina y la defensa del agua en el norte del país contra los israelíes, y Presidencia, calladita—.

Este remedo de 4T le sigue fallando al pueblo. La única ventaja es que la oposición está peor.

Por más que los nuevos voceros/chayoteros hagan su chamba para tratar de tapar todos los grandes errores que hace este gobierno bajo el mando de la presidenta.

#laperritadetrump sigue ladrando, igual que Alito, el traidor a la patria, y en el Poder Legislativo siguen sin hacer nada para castigarlo…

No se les olvide, este texto está plagado de opiniones, cuestionamientos personales, algunos hechos reales y chunga.

Gracias.

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