El vocero militar Ebrahim Zolfaghari asegura que los ataques dejaron soldados estadounidenses muertos o heridos. Irán promete continuar la ofensiva hasta que Washington “lamente sus crímenes”.
Irán volvió a golpear instalaciones militares estadounidenses en la región. La Guardia Revolucionaria confirmó ataques con misiles y drones contra bases en Jordania, Baréin, Kuwait e Irak.
El coronel Ebrahim Zolfaghari, portavoz del Cuartel Central Khatam al-Anbiya, dio los detalles. Habló en un reporte difundido por la televisión estatal iraní IRIB.
Zolfaghari afirmó que los ataques causaron graves daños. Golpearon infraestructura, armamento y equipo de las bases estadounidenses, según su versión.
El vocero añadió que un número significativo de comandantes y soldados estadounidenses resultaron muertos o heridos. No obstante, no ofreció pruebas que respalden esa cifra. Fuentes independientes tampoco pudieron verificar el dato.
“Estas operaciones ofensivas contra los estadounidenses continuarán hasta que se arrepientan de sus crímenes”, declaró Zolfaghari. La frase marca un tono de guerra prolongada.
Además, el portavoz lanzó una advertencia directa. Cualquier nuevo ataque estadounidense recibirá una respuesta “más pesada, más amplia y más destructiva”, dijo.
Los países que colaboren con las fuerzas de Washington también corren riesgo. Deberán enfrentar, según sus palabras, “las consecuencias peligrosas” de esa cooperación.
Esta ofensiva iraní llega como respuesta a un ataque previo de Estados Unidos. Ese bombardeo dejó víctimas mortales, entre ellas menores de edad, en el sur de Irán.
La tensión entre ambos países no muestra señales de calmarse. Cada nueva ronda de ataques alimenta la posibilidad de una escalada mayor en la región.





