La cobertura del Colegio Rébsamen convirtió la tragedia del sismo del 2017 en un espectáculo televisivo, con Televisa al frente de una historia falsa.

El 19 de septiembre de 2017, un sismo de 7.1 grados sacudió el centro de México y provocó graves daños, entre ellos el derrumbe del Colegio Enrique Rébsamen, donde murieron varios menores. Mientras los trabajos de rescate continuaban, Televisa concentró gran parte de su cobertura en una supuesta niña llamada Frida Sofía, cuya historia rápidamente se convirtió en el centro de la atención nacional y resultó ser falsa.

La reportera Danielle Dithurbide, quien transmitía desde la zona del desastre a distintos noticieros de la televisora, informó que los rescatistas habían tenido contacto con la menor y que supuestamente estaba acompañada por otros cinco niños. Durante horas, Televisa mantuvo al público pendiente de un rescate que nunca ocurrió, mientras surgían contradicciones entre los testimonios de rescatistas, autoridades y funcionarios. Incluso el entonces secretario de Educación, Aurelio Nuño, reconoció que no existía contacto con familiares de la supuesta niña.

El 22 de septiembre, las dudas aumentaron cuando se confirmó que no existía ninguna alumna llamada Frida Sofía en los registros del colegio. Poco después, el subsecretario de Marina, Enrique Sarmiento Beltrán, señaló que las autoridades nunca tuvieron conocimiento de esa versión y que todos los alumnos registrados habían sido localizados. La Marina posteriormente reconoció que hubo un manejo confuso de la información, pero el daño ya estaba hecho.

El caso exhibió las falsedades de las coberturas televisivas, en este caso, donde se privilegió la expectativa y el impacto emocional por encima de la verificación periodística. Televisa convirtió el rescate de una supuesta niña en un espectáculo nacional y después tuvo que enfrentar el derrumbe de su credibilidad. Años después, el episodio de Frida Sofía permanece como uno de los ejemplos más cuestionados del periodismo televisivo mexicano.