La presidenta de MCCI cuestionó los apoyos sociales desde TV Azteca, mientras documentos citados por Contralínea señalan que sus hijos recibieron recursos de Pemex para estudiar en el ITAM.

María Amparo Casar estrenó el programa Tolerancia Cero en TV Azteca y decidió comenzar su nueva etapa televisiva cuestionando los apoyos que reciben jóvenes mediante programas sociales. La analista criticó esquemas como Jóvenes Construyendo el Futuro y Jóvenes Escribiendo el Futuro, al considerar que podrían modificar las dinámicas económicas y familiares.

La declaración rápidamente generó críticas en redes sociales, particularmente por el contraste con los antecedentes de su propia familia. Y es que, de acuerdo con información de un expediente de Pemex retomada por Contralínea, sus hijos Carlos y Fernanda Márquez Padilla Casar recibieron apoyos de la petrolera para cubrir colegiaturas y otros gastos relacionados con sus estudios en el ITAM.

Según la documentación citada, el monto acumulado de esos apoyos habría alcanzado aproximadamente 1.8 millones de pesos, con pagos mensuales que oscilaron entre 3 mil y 12 mil pesos. Es decir, mientras Casar cuestiona que el Estado otorgue apoyos a jóvenes, su propia familia habría recibido recursos provenientes de una empresa pública para financiar estudios universitarios y de posgrado.

El contraste resulta particularmente llamativo frente al programa Jóvenes Construyendo el Futuro, que en 2026 entrega 9 mil 582.47 pesos mensuales durante un periodo de hasta 12 meses a jóvenes de entre 18 y 29 años que no estudian ni trabajan y participan en capacitación laboral. El apoyo anual asciende a poco menos de 115 mil pesos.

Así, la nueva estrella de Tolerancia Cero arrancó su programa hablando de los supuestos efectos negativos de las becas para los jóvenes, pero terminó enfrentándose a una pregunta bastante incómoda: ¿por qué una beca pública es cuestionable cuando la reciben otros, pero deja de serlo cuando beneficia a los propios? La comparación volvió a colocar a Casar bajo los reflectores, aunque esta vez no precisamente por sus argumentos.