El expresidente mexicano reapareció el 3 de enero de 2026 para condenar la intervención estadounidense en Venezuela y cuestionar la política de imposición de la Casa Blanca.
En medio del revés electoral que enfrenta Donald Trump tras las elecciones intermedias en Estados Unidos, volvió a circular una advertencia que Andrés Manuel López Obrador dirigió al mandatario estadounidense: “La efímera victoria de hoy puede ser la contundente derrota del mañana”. El mensaje, publicado meses atrás, adquiere nueva relevancia ante el debilitamiento político del republicano y la pérdida del control del Congreso por parte de su partido.
La publicación fue difundida el 3 de enero de 2026, cuando López Obrador interrumpió su retiro de la vida pública para pronunciarse sobre la operación militar estadounidense en Venezuela, que derivó en la captura de Nicolás Maduro. El exmandatario calificó los hechos como un atentado contra la soberanía venezolana y cuestionó que Washington actuara como una “tiranía mundial”.
En su mensaje, AMLO se dirigió directamente a Trump y le pidió no caer en la autocomplacencia ni dejarse influir por los sectores belicistas de su gobierno. “Mande al carajo a los halcones; usted tiene capacidad para actuar con juicio práctico”, escribió, antes de advertirle que los triunfos obtenidos mediante la imposición pueden convertirse en derrotas de largo alcance.

El expresidente también recordó una de las máximas de Benito Juárez: “El respeto al derecho ajeno es la paz”, y sostuvo que ni Simón Bolívar ni Abraham Lincoln habrían respaldado que Estados Unidos asumiera una posición de dominio sobre otras naciones. Además, expresó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum y reivindicó su identidad latinoamericana.
Ahora, tras la derrota republicana en las elecciones intermedias, la frase vuelve a resonar en el debate público. Los demócratas recuperaron el control de la Cámara de Representantes y el Senado, mientras candidatos respaldados por Trump perdieron contiendas clave en estados como Texas y Carolina del Sur. El resultado representa un duro golpe para el presidente, quien convirtió los comicios en un referéndum sobre su liderazgo.
Aunque el mensaje de López Obrador fue escrito en un contexto distinto, su advertencia sobre los límites del poder y las consecuencias de imponer decisiones vuelve a cobrar fuerza: ninguna victoria política está garantizada y ningún mandatario es invencible.





