Entre los escombros del terremoto, rescatistas colombianos y mexicanos sacan con vida a perros y gatos que quedaron atrapados junto a sus familias.

El terremoto de magnitud 7.4 no solo puso a prueba a los humanos. Perros y gatos también quedaron atrapados bajo edificios colapsados en Cali, Pereira y otras ciudades. Muchos esperaron horas y hasta días para volver a respirar aire libre.

Uno de los casos más conmovedores ocurrió en el conjunto Torres del Limonar. Ahí, un perro llamado Antonio permaneció casi 48 horas bajo los escombros, a más de nueve metros de profundidad. El Centro de Bienestar Animal de Cali lo atendió de inmediato con alimento e hidratación.

Los Topos Azteca también sumaron rescates caninos a su misión en Colombia. El rescatista Cristian Kuperbank sacó a un perrito atrapado entre las ruinas de un edificio derrumbado. “Cada vida cuenta”, repitió el equipo mexicano al compartir el video en redes sociales.

En el barrio Capri, vecinos escucharon un llanto extraño durante la madrugada. Se trataba de una perrita que llevaba horas atrapada entre los escombros. Su rescate se transformó en un momento de esperanza para toda la cuadra.

No todos los desenlaces fueron igual de felices. El perro Zeus salió con vida del conjunto Guadalupe, pero sus dueñas, Violeta y Amparo, no corrieron la misma suerte. Aun así, cada animal rescatado representa un motivo para seguir adelante en medio del dolor.

Las fundaciones de protección animal también sufren los efectos del sismo. Refugios en Pereira, Armenia y Manizales reportaron daños graves en sus instalaciones. Piden alimento, medicamentos y agua para atender a los animales que perdieron su hogar.

La solidaridad ciudadana crece con cada video compartido. Miles de personas celebran en redes sociales cada rescate exitoso, sea de una persona o de una mascota. En medio de la tragedia, esas pequeñas victorias mantienen viva la esperanza colectiva.