La brigada mexicana se convierte en el primer equipo extranjero en pisar suelo caleño, pese a que el gobierno de Abelardo de la Espriella frenó la entrada de rescatistas foráneos.
Los Topos Azteca marcaron un hito este miércoles. El grupo mexicano llegó a Cali y se convirtió en el primer cuerpo internacional de rescate en sumarse a la emergencia. Su arribo ocurrió gracias a una gestión directa del alcalde Alejandro Eder, no del gobierno nacional.
La brigada venía de una misión reciente en Venezuela, tras el doble terremoto de La Guaira. Ahora enfoca sus esfuerzos en Cali, una de las ciudades más golpeadas por el sismo de magnitud 7.4. Ahí, las autoridades detectaron posibles señales de vida en siete puntos distintos.
El tiempo apremia con cada hora que pasa. Los equipos manejan una cifra dura: las posibilidades de encontrar sobrevivientes bajaron al 20 por ciento. Aun así, ningún rescatista quiere abandonar la búsqueda mientras exista una mínima esperanza.
La llegada de los Topos contrasta con la postura oficial del gobierno colombiano. Abelardo de la Espriella decidió aceptar solo equipos de países que considera aliados, entre ellos Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel. México quedó fuera de esa lista, pese a contar con un equipo certificado por la ONU.
La decisión generó fuertes críticas dentro y fuera del país. Legisladores de oposición como Laura Cristina Ahumada cuestionaron el criterio político detrás del rechazo. Ella misma resumió el reclamo con una frase contundente: ante la tragedia no existen aliados ni adversarios, solo vidas por salvar.
El gobierno nacional sostiene que Colombia cuenta con capacidad suficiente para las labores de búsqueda. Aun así, la presencia de los Topos Azteca en Cali demuestra que la solidaridad internacional encontró otro camino. La gestión local del alcalde permitió que la ayuda mexicana llegara donde más se necesita.





