La Policía Federal detectó vínculos del senador con el abogado Willer Tomaz, cuya cuenta bancaria movilizó cerca de 130 millones de reales en tres meses; el caso quedó en manos del juez Alexandre de Moraes.
El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil recibió una nueva investigación contra el senador y candidato presidencial ultraconservador Flávio Bolsonaro por sospechas de lavado de dinero, derivadas de sus relaciones con el abogado Willer Tomaz, investigado por movimientos de capitales vinculados al sector de las apuestas.
El expediente fue remitido por la Policía Federal y llegó al máximo tribunal el pasado 8 de octubre. Por sorteo, quedó a cargo del magistrado Alexandre de Moraes, quien también encabezó procesos judiciales relacionados con el expresidente Jair Bolsonaro, padre del senador, condenado a 27 años y tres meses de prisión por intento de golpe de Estado.
De acuerdo con información publicada por Estadão y confirmada por Folha, la investigación ya incluye a Flávio como objeto de las pesquisas. El legislador cuenta con fuero judicial por su cargo, motivo por el cual el caso fue enviado al STF para su análisis.

Entre los elementos identificados por la Policía Federal figuran registros de fiestas, reuniones y encuentros entre el senador y Tomaz, además de documentos personales de Flávio encontrados en la cuenta de almacenamiento digital iCloud del abogado. Las autoridades también detectaron pagos de viajes para el legislador y una relación con una cuenta bancaria de Alcazar Holding, empresa en la que el senador aparecía como “usuario maestro”.
El expediente destaca que una de las cuentas bancarias vinculadas a Tomaz registró movimientos por aproximadamente 130 millones de reales entre marzo y mayo de 2025, equivalentes a unos 22.9 millones de euros. La Policía Federal considera necesario profundizar en el origen y destino de esos recursos, así como esclarecer los vínculos financieros y personales documentados.
Esta nueva pesquisa se suma a otra investigación relacionada con una presunta solicitud de recursos al banquero Daniel Vorcaro, expropietario del Banco Master, para financiar Dark Horse, una película que presenta la trayectoria política de Jair Bolsonaro. Las investigaciones no constituyen por sí mismas una declaración de culpabilidad; corresponderá a las autoridades determinar si existen elementos suficientes para establecer responsabilidades penales.





