Sobrevivientes del 7 de octubre, familiares de víctimas y exrehenes marcharon a pocos días de las urnas. Exigen que el primer ministro asuma su responsabilidad y que una comisión independiente investigue los ataques.

Decenas de miles de personas salieron a las calles de Tel Aviv, en Israel, a pocos días de las elecciones legislativas del 27 de octubre. Todas pedían lo mismo: que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, deje el cargo.

Entre la multitud avanzaron sobrevivientes de los ataques del 7 de octubre de 2023, familiares de víctimas y exrehenes. Cada uno llevaba una historia de pérdida propia, pero todos compartían el mismo reclamo. Líderes de la oposición también se sumaron a la protesta.

Los manifestantes responsabilizan a Netanyahu por las fallas de seguridad que permitieron los ataques. Por eso exigen que asuma el costo político de lo ocurrido.

Además, pidieron crear una comisión estatal de investigación independiente. Quieren que un órgano ajeno al gobierno explique qué falló aquel día y aclare lo sucedido.

La demanda llega en un momento tenso. La guerra en Gaza marca el ambiente y la sociedad israelí vive una fuerte polarización. Por ello, muchos analistas ven en estas elecciones una prueba decisiva para la continuidad del liderazgo de Netanyahu.