UNICEF denuncia que ocho menores murieron en seis días por disparos o ataques israelíes; la ONU ya señala a Israel por genocidio, algo que el país rechaza.

Pese al supuesto alto al fuego, la UNICEF denunció que ocho niños fueron asesinados en seis días en la Franja de Gaza por disparos o ataques del Ejército israelí. Con ellos suman 351 los menores palestinos muertos desde octubre de 2025, cuando Israel y Hamás aceptaron la tregua. 

Para la agencia de la ONU, el acuerdo “ha fallado” a la infancia y no la protege. Los casos tienen nombre y edad. Mohamed, de 14 años, volvía a casa desde un centro de aprendizaje apoyado por UNICEF cuando lo alcanzó un dron israelí. Misk, de seis, estaba en su casa cuando murió por disparos. También murieron Tamer, de 12, y Baraa, de 14, y una veintena de niños resultaron heridos en menos de una semana. Raghad, de 16, espera una cirugía que no llega, con una bala alojada entre la columna y los pulmones, después de que fuerzas israelíes le dispararan por la espalda.

Una comisión independiente de investigación de la ONU concluyó en 2025 que Israel comete genocidio en Gaza, y el caso sigue abierto en la Corte Internacional de Justicia por la demanda de Sudáfrica. Israel rechaza de forma categórica esas conclusiones y sostiene que combate a Hamás, no a la población palestina. Mientras tanto, el sistema de salud de Gaza está devastado, y los menores que sobreviven enfrentan una recuperación física y mental casi imposible. 

UNICEF pidió a Israel “medidas inmediatas y decisivas” para cumplir con el derecho internacional humanitario, que exige distinguir entre combatientes y civiles, y atacar con proporcionalidad y precaución. Son reglas básicas que cualquier ejército debería respetar sin que un organismo humanitario tenga que recordarlas.