Organizaciones campesinas alertan que hasta 500 mil hectáreas podrían perderse por la falta de lluvias y advierten afectaciones para el campo.
Líderes campesinos de Guerrero pidieron declarar al estado como zona de desastre debido a la fuerte sequía que afecta esta temporada de lluvias. Advirtieron que la falta de agua podría provocar la pérdida total de la cosecha de maíz y generar problemas económicos que se extenderían hasta 2027.
Ventura Reyes Urióstegui, de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas, señaló que en Guerrero existen alrededor de 350 mil productores que siembran unas 500 mil hectáreas de maíz. Explicó que un censo iniciado en las regiones Norte y Tierra Caliente tuvo que suspenderse ante la magnitud de las afectaciones. Según los productores, prácticamente ninguna región tendría condiciones para cosechar esta temporada.
Guillermo Reyes, presidente de la Confederación Nacional Campesina, explicó que muchas plantas de maíz dejaron de desarrollarse y solo produjeron espiga, sin llegar a formar el lote. También alertó sobre la situación del ganado, debido a que las presas se encuentran en niveles muy bajos y la falta de agua podría obligar a los productores a vender sus animales en los próximos meses.
Los campesinos exigieron una respuesta urgente de los gobiernos federal y estatal y propusieron medidas como la construcción de pozos profundos, almacenamiento de agua en represas y créditos sin intereses para enfrentar la emergencia. También anunciaron que acudirán a la Secretaría de Gobernación para solicitar atención y no descartaron movilizaciones si sus demandas no son escuchadas.





