Campesinos de los Valles Centrales y la Costa temen perder sus cultivos tras más de un mes con pocas lluvias.
La falta de lluvias mantiene en alerta a familias campesinas de distintas regiones de Oaxaca, donde los cultivos de maíz, frijol y calabaza comienzan a secarse. En algunas parcelas, las plantas presentan tallos delgados y hojas marchitas, mientras que otras siembras ya se perdieron. Para las comunidades, el temor no solo es económico, sino también alimentario, debido a la importancia del maíz en su dieta.
Campesinos de los Valles Centrales señalan que si las lluvias no llegan pronto podrían quedarse sin cosecha para los próximos meses. También existe preocupación por los manantiales y pozos que abastecen de agua a las comunidades, pues aunque algunos todavía mantienen sus niveles, podrían comenzar a disminuir si continúa la falta de precipitaciones.
El especialista Víctor Orlando Magaña Rueda, doctor en Ciencias Atmosféricas de la UNAM, explicó que la situación está relacionada con la variabilidad natural del clima y con una condición de El Niño que ha provocado lluvias de verano por debajo de lo normal. Aclaró que esto no significa necesariamente que el fenómeno vaya a convertirse en la nueva condición climática permanente de Oaxaca.
La sequía también podría afectar el precio de los alimentos si se pierden las cosechas, advierten los propios campesinos. Para muchas familias, la milpa representa una fuente básica de alimentación y, ante la falta de lluvias, aumenta la incertidumbre sobre cómo enfrentarán los siguientes meses si no se recuperan los cultivos.





