El gasto extra en energía importada iguala lo que el bloque invierte cada año en agricultura. Bruselas admite que no tiene un remedio rápido.
Pedro Sánchez puso cifra al golpe que la guerra en Irán asesta a las economías europeas. Según el presidente del Gobierno español, la factura ya alcanza los 100 mil millones de euros, unos 112 mil millones de dólares al cambio actual.
Sánchez calificó de “injustificada, equivocada e ilegal” la guerra que libran Estados Unidos e Israel. El mandatario aclaró que esa cantidad no mide el costo total del conflicto. Solo recoge el gasto adicional en la energía que importa la UE. Para dimensionarlo, comparó la cifra con lo que el bloque gasta cada año en política agrícola.
Mientras tanto, la Comisión Europea reconoce que no existe una solución sencilla para frenar los precios de la energía, según medios locales. La UE tiene pocas medidas de efecto inmediato. Además, el petróleo y el gas más caros alimentan la inflación y frenan el crecimiento, lo que golpea a familias y empresas.
Los líderes europeos buscan alternativas para contener los precios. Aun así, las rebajas fiscales y los topes a las tarifas cargarían más los presupuestos públicos, según resumen los medios.





