El cofundador de Pink Floyd llamó a votar por el presidente brasileño y advirtió sobre los intereses de Estados Unidos en los recursos naturales del país sudamericano.
El músico británico Roger Waters, cofundador de Pink Floyd, llamó a los brasileños a votar por Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta presidencial prevista para el 25 de octubre y lanzó fuertes críticas contra Flávio Bolsonaro, candidato de la derecha, y el presidente estadounidense Donald Trump, a quienes vinculó con intereses sobre los recursos naturales de Brasil.
En un video difundido en redes sociales, Waters arremetió contra la familia Bolsonaro y acusó a Flávio de mantener una alianza con Estados Unidos que, según su interpretación, buscaría facilitar el control de recursos estratégicos brasileños, desde la Amazonía hasta los minerales, en beneficio de Trump, Jared Kushner y otros integrantes de las élites políticas y económicas estadounidenses.
En contraste, el artista expresó su respaldo a Lula, de quien aseguró tener conocimiento personal. “Es un hombre honesto que ha trabajado para ti toda su vida”, afirmó, al pedir a la población brasileña que mantenga su apoyo al mandatario. Sus declaraciones se suman a las intervenciones de figuras internacionales en una contienda marcada por la polarización entre el oficialismo y la derecha.

Waters también llamó a incrementar la participación electoral y cuestionó que en la primera vuelta votara alrededor del 78 por ciento del electorado. El músico sostuvo que Brasil necesita una movilización ciudadana mucho mayor para definir el rumbo político del país, en un escenario donde el futuro de sus recursos naturales también forma parte de la discusión.
Al inicio de su mensaje, el británico evocó a Marielle Franco, concejala de Río de Janeiro asesinada en marzo de 2018, y pidió mantener viva su memoria. El caso continúa siendo uno de los episodios más emblemáticos de la violencia política en Brasil.
Las declaraciones de Waters refuerzan la dimensión internacional de la disputa electoral brasileña, en la que Lula busca conservar el respaldo de sus simpatizantes frente al avance de la derecha. No obstante, sus acusaciones sobre los intereses estadounidenses corresponden a la postura expresada por el músico y no constituyen, por sí mismas, pruebas de un plan para apropiarse de los recursos brasileños.





