El senador brasileño criticó durante años el programa social y acusó al Partido de los Trabajadores de utilizarlo con fines electorales; ahora su campaña propone mantener el apoyo durante dos años después de conseguir empleo formal.
El senador y candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), eliminó de su cuenta de X antiguas publicaciones en las que atacaba a Bolsa Família, el principal programa social de Brasil para combatir la pobreza, al que llegó a llamar “bolsa-farelo”, expresión despectiva que alude a una ayuda de poco valor. Los mensajes borrados databan de 2011, 2013 y 2014, cuando cuestionaba los apoyos económicos y acusaba al Partido de los Trabajadores (PT) de utilizarlos para conseguir votos.
De acuerdo con el diario O Globo, las publicaciones ya habían sido recuperadas por un reportaje de Estadão en junio. En una de ellas, de noviembre de 2011, Flávio afirmó que fue el único diputado de la Asamblea Legislativa de Río de Janeiro que votó contra el programa Renda Melhor, destinado a complementar los ingresos de familias en pobreza extrema. Entonces calificó la iniciativa como una medida clientelar y propuso limitar el beneficio a dos años.

En junio de 2013, sostuvo que el PT “perpetúa la pobreza” al mantener a la población dependiente de los subsidios para conservar sus votos. Un año después, cuestionó que los beneficiarios de Bolsa Família fueran considerados dentro de las estadísticas laborales y afirmó que muchos no buscaban empleo. El concejal de São Paulo Nabil Bonduki señaló la desaparición de los mensajes y difundió capturas en redes sociales.
La eliminación de las publicaciones contrasta con la postura que el senador ha adoptado en años recientes. En 2019 comenzó a difundir mensajes favorables al programa y, este año, defendió que las familias puedan conservar el apoyo durante un periodo de transición después de conseguir empleo formal o iniciar un negocio.
La coordinadora económica de su campaña, Daniella Marques, presentó una propuesta para mantener el beneficio durante dos años después de que los beneficiarios consigan trabajo o emprendan, con la posibilidad de reincorporarse automáticamente si pierden sus ingresos. La campaña sostiene que el objetivo es facilitar la autonomía financiera, mientras simpatizantes del PT cuestionaron la iniciativa por temor a que implique retirar las ayudas.





