Moscú y Teherán están a un paso de firmar un acuerdo de suministro que movería 55 mil millones de metros cúbicos al año, mientras el conflicto en Ormuz encarece la energía en el mundo.
El presidente ruso, Vladimir Putin, recibió este martes en Moscú a su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian. Los dos líderes hablaron de cooperación económica, seguridad energética y de los últimos cambios en la región.
La reunión llega en un momento clave. Rusia e Irán están por cerrar un acuerdo para el suministro de gas. El plan contempla un gasoducto que cruzaría Azerbaiyán y llevaría hasta 55 mil millones de metros cúbicos cada año.
Además, los mandatarios revisarán las tensiones en Oriente Medio. También pondrán sobre la mesa las interrupciones del transporte marítimo en el Estrecho de Ormuz. Esos bloqueos han empujado al alza los precios de la energía en todo el planeta, y las familias y las empresas ya lo sienten en sus facturas.
Pezeshkian viajó a Rusia para asistir a una cumbre de países exportadores de gas. Por eso, la energía ocupa el centro de la conversación entre dos aliados que han estrechado lazos desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.





