La propuesta plantea una Fiscalía con autonomía constitucional y un titular por ocho años; Morena acusa que la reforma pretende dejar un fiscal cercano a la gobernadora Maru Campos.
A cuatro meses de la salida de César Jáuregui Moreno, las bancadas del PAN y Movimiento Ciudadano (MC) en Chihuahua impulsan una reforma constitucional para transformar la Fiscalía General del Estado y establecer un nuevo modelo de autonomía técnica, presupuestal y de gestión.
La iniciativa contempla que el próximo fiscal permanezca ocho años en el cargo, hasta 2034, por lo que continuaría durante toda la siguiente administración estatal. Además, tendría fuero constitucional y únicamente podría ser removido por causas graves acreditadas y con el respaldo de dos terceras partes del Congreso local.
Los coordinadores parlamentarios de PAN y MC, Alfredo Chávez Madrid y Francisco Sánchez Villegas, sostienen que el cambio permitiría garantizar investigaciones sin presiones políticas. Argumentaron que Chihuahua es una de las entidades donde la Fiscalía todavía depende del Poder Ejecutivo, por lo que buscan separar formalmente a la institución del gobierno en turno.

La propuesta ocurre después de la polémica salida de Jáuregui, quien renunció tras conocerse la participación de dos ciudadanos estadounidenses, señalados como presuntos agentes de la CIA, en un operativo antidrogas en la Sierra Tarahumara, donde murieron junto con el director de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Oseguera Cervantes.
Sin embargo, Morena cuestionó el momento y las condiciones de la reforma. El coordinador de su bancada, Cuauhtémoc Estrada Sotelo, acusó al PAN y MC de intentar aprobar una legislación “con dedicatoria” para mantener un fiscal vinculado políticamente con la actual administración de María Eugenia Campos. También planteó elevar los requisitos para el cargo a una licenciatura en Derecho y 10 años de experiencia, además de un proceso de selección con especialistas.
Por su parte, Cruz Pérez Cuéllar pidió abrir la discusión a la ciudadanía mediante un parlamento abierto y definir primero qué modelo de Fiscalía necesita Chihuahua. El debate deberá determinar hasta dónde debe llegar la autonomía del próximo fiscal y bajo qué mecanismos deberá rendir cuentas.





