La dirigente nacional de Morena niega cualquier vínculo con el crimen organizado. Llama mitómana y cobarde a la gobernadora de Chihuahua y le exige presentar pruebas ante las autoridades.

Ariadna Montiel rechazó este viernes las acusaciones de la gobernadora panista María Eugenia Campos. En una entrevista, Campos aseguró que la exsecretaria de Bienestar tiene nexos con el narco.

Montiel contestó en redes sociales y calificó los señalamientos de calumnias sin sustento. Escribió: “No permitiré que señalamientos sin sustento ni calumnias pongan en duda mi trayectoria y honestidad.”

Además, retó a la gobernadora. Si tiene pruebas, dijo, debe presentarlas ante las autoridades competentes. Para Montiel, Campos solo busca distraer la atención de lo importante: que su gobierno violentó la soberanía nacional.

El choque entre ambas viene de meses atrás. Empezó cuando salió a la luz la presencia de agentes de la CIA en operativos en Chihuahua. Ahora Montiel volvió a ese tema. Dijo que Chihuahua y todo México merecen saber qué papel tuvieron esos agentes. También quiere saber quién autorizó su participación y quién responde por ello.

La dirigente no midió sus palabras. Llamó “mitómana” a la gobernadora y dijo que actúa “de manera cobarde”. También la acusó de ser desleal con el país, con los chihuahuenses e incluso con sus cercanos. Y lanzó una advertencia: “Quien traiciona a la patria y a sus amigos acabará traicionando a todos”.

Montiel presumió que le enorgullece que Campos la señale. Según explicó, eso la coloca “al otro lado” de lo que la gobernadora representa: corrupción, privilegio y deslealtad.

Por el contrario, aseguró que ella camina “con la frente en alto, del lado del pueblo y de los que menos tienen”. Dijo que ha trabajado para sacar de la pobreza a miles de chihuahuenses. Mencionó en especial al pueblo rarámuri, “al que su gobernadora desprecia”.

Más adelante, la morenista elogió a la gente de Chihuahua. La describió como un pueblo hermoso, valiente, noble y leal. Luego dijo que su gobernadora es todo lo contrario.

Montiel cerró con un mensaje político. Afirmó que Morena resistirá los embates del “panismo rancio” y que pronto llegará “la transformación a Chihuahua”.