Londres endureció su postura sobre el archipiélago mientras el presidente argentino busca aprovechar las declaraciones de Donald Trump para reactivar el reclamo de soberanía.
El gobierno del Reino Unido reafirmó que las Islas Malvinas “son británicas”, luego de que el presidente de Argentina, Javier Milei, asegurara que existen “vientos de cambio” favorables a la histórica reivindicación de su país sobre el archipiélago del Atlántico Sur.
El canciller británico Ed Miliband sostuvo en redes sociales que las islas “son británicas y seguirán siéndolo” debido a la voluntad de sus habitantes. El ministro de Defensa, Wes Streeting, respaldó la posición y afirmó que los isleños son británicos porque así lo eligen. Con ello, Londres dejó claro que su postura sobre la soberanía es “inquebrantable”.

La disputa volvió al centro de la escena después de que Donald Trump sugiriera que Washington podría revisar su tradicional posición de neutralidad sobre el conflicto. Milei interpretó las declaraciones como una oportunidad para impulsar nuevamente el reclamo argentino, mientras su gobierno también cuestiona el proyecto petrolero Sea Lion, desarrollado por las compañías británica Rockhopper e israelí Navitas frente al archipiélago.
En respuesta, Milei anunció que Argentina endurecerá las sanciones contra empresas vinculadas con operaciones que considere ilegales y adelantó la creación de una base naval en Tierra del Fuego. La tensión incluso impactó a Rockhopper, cuyas acciones llegaron a caer alrededor de 7 por ciento en la Bolsa de Londres.
Argentina y Reino Unido mantienen la disputa desde hace décadas y se enfrentaron en la guerra de 1982, que dejó 649 argentinos y 255 británicos muertos. La ONU reconoce el diferendo de soberanía y ha llamado a ambos países a resolverlo mediante negociaciones. Mientras tanto, Milei insiste en mantener las Malvinas como una causa nacional y Londres vuelve a responder con una negativa tajante.





