El ajuste del gobierno argentino golpea a los hogares: 75% tuvo que recortar gastos, 60% no logra ahorrar y casi la mitad considera equivocado el plan económico.

El discurso de Javier Milei sobre la recuperación económica choca con la percepción de millones de argentinos. Distintas encuestas realizadas durante agosto muestran un creciente malestar con el rumbo del país: 59% considera que la economía está peor que cuando el mandatario asumió y una mayoría reclama cambios en las políticas económicas.

El último QMonitor de QSocial Big Data revela que 75% de los hogares tuvo que reducir sus gastos para llegar a fin de mes, mientras 60% aseguró que no tiene capacidad de ahorro. Además, 44% afirmó que sus ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas y 63% consideró que con el actual rumbo económico “gente como uno sale perdiendo”. El estudio fue realizado entre el 7 y el 26 de agosto, con mil 645 casos.

El deterioro también aparece en las expectativas. 47% de los encuestados espera que aumente la inflación y 36% considera probable perder su empleo durante los próximos seis meses. La percepción general tampoco ayuda al gobierno: 55% evaluó negativamente la situación actual del país, mientras 48% calificó como mala la situación económica.

Otro golpe para Milei aparece entre sus propios votantes. Según QSocial Big Data, 31% de quienes votaron por él en la primera vuelta de 2023 ahora desaprueba su gestión. Entre ese grupo, 91% considera que el Presidente perjudica a los sectores más vulnerables y 89% cree que el ajuste “no valió la pena”.

El informe de Giacobbe & Asociados refuerza el diagnóstico: 47.8% considera que el plan económico es equivocado y que la gente sufre sin sentido. Además, 58.4% percibe que la economía está empeorando, frente a apenas 35.8% que observa una mejoría. A esto se suma otro dato incómodo: 59.8% reclama un cambio de rumbo económico, de acuerdo con Zentrix Consultora.

Aunque AtlasIntel registró una ligera recuperación en la aprobación de Milei durante agosto, su gobierno mantiene una desaprobación de 58%, muy lejos de los mejores niveles de su mandato. Las encuestas dibujan así un escenario incómodo para la Casa Rosada: mientras Milei defiende su modelo de ajuste, el bolsillo de los argentinos parece estar contando otra historia.