Mauricio Tobón fue designado por el presidente colombiano Abelardo de la Espriella, pese a su escasa experiencia diplomática y a sus ataques contra Claudia Sheinbaum y otros gobiernos progresistas.

Mauricio Tobón fue designado embajador de Colombia en México, pero llegaría al cargo rodeado de polémica por su discurso de ultraderecha y sus constantes ataques contra dirigentes de izquierda. En abril pasado llamó “zurdos de mierda” a Claudia Sheinbaum, Luiz Inácio Lula da Silva, Pedro Sánchez y otros líderes progresistas, en un mensaje publicado en redes sociales.

El nombramiento resulta cuestionable porque Tobón tiene una trayectoria principalmente empresarial y política, pero poca experiencia en diplomacia. Fue concejal de Medellín y aspiró sin éxito en dos ocasiones a la gubernatura de Antioquia; en 2023 obtuvo apenas 2.15% de los votos con una campaña que incluso planteaba la independencia de ese departamento.

Su postura política tampoco parece la más adecuada para representar a Colombia ante un gobierno mexicano con el que existen importantes vínculos diplomáticos. Tobón se ha declarado abiertamente de derecha, ha atacado a gobiernos y medios de izquierda, cuestiona la Agenda 2030 y sostiene discursos contra el llamado “globalismo”, mientras admira públicamente a figuras de la ultraderecha como Donald Trump, Javier Milei y Santiago Abascal.

Tobón aún no cuenta con el beneplácito de la Cancillería mexicana y ha generado inconformidad entre colombianos residentes en México por realizar reuniones con simpatizantes de De la Espriella y excluir a otros representantes de la comunidad. Así, el nuevo gobierno colombiano de derecha  parece apostar por un “vendedor” político antes que por un diplomático capaz de tender puentes, justo cuando la relación con México requiere diálogo y no confrontación ideológica.