La millonaria obra de Chihuahua, retrasada dos años, fue arropada por funcionarios estadunidenses mientras el Gobierno de México brilló por su ausencia.
La gobernadora panista María Eugenia Campos inauguró en Ciudad Juárez la polémica Torre Centinela, una obra de seguridad valuada en 4 mil 700 millones de pesos, pero el gran detalle fue la lista de ausentes: no acudieron funcionarios del gabinete federal de seguridad ni representantes del ayuntamiento. Eso sí, hubo presencia de autoridades de Estados Unidos.
Al acto asistieron representantes de la embajada y el consulado estadunidense, así como funcionarios de Las Cruces, Nuevo México. Entre ellos estuvo Katharine Beamer, cónsul general de Estados Unidos en Ciudad Juárez, quien felicitó a la administración de Campos y calificó la torre como un proyecto importante para fortalecer la seguridad regional. Parece que, al menos para la gobernadora, la coordinación internacional salió bastante mejor que la nacional.
Aunque fueron invitados la presidenta Claudia Sheinbaum, los secretarios de Defensa, Marina y Seguridad, así como autoridades de la FGR, ninguno confirmó su asistencia. El alcalde en funciones, Héctor Ortiz Orpinel, tampoco acudió y señaló que no existe coordinación con la policía municipal para acceder a las cámaras estatales.

La ausencia federal llega en medio de cuestionamientos sobre una obra que comenzó en agosto de 2022 y fue entregada con dos años de retraso. Cruz Pérez Cuéllar, alcalde con licencia, la calificó como una “obra faraónica y de relumbrón”, mientras que previamente ironizó sobre su inauguración al llamarla “un mugrero”. Aun así, Campos la presentó como el gran legado de su gobierno.
Y la inauguración tampoco salió precisamente de película. Tras el espectáculo de luces, pirotecnia y la Obertura 1812 de Chaikovski, llegó la lluvia con rachas de viento de hasta 75 kilómetros por hora, que derribaron pantallas, dañaron equipo y hasta quebraron un cristal de la fachada.
La torre supera los 115 metros de altura y concentra tres centros de mando C7, con 2 mil 985 cámaras PTZ, 4 mil 717 cámaras fijas, mil 791 lectores de placas, drones y 40 remolques de videovigilancia. El piso 18 funcionará como centro de fusión para integrar información de corporaciones municipales, estatales, federales e internacionales. Mucha tecnología, muchos millones y hasta invitados de Estados Unidos; lo que faltó en la foto fue el Gobierno de México.





