En octubre de 2024, Emilio Azcárraga Jean pidió licencia como presidente de Televisa mientras los Estados Unidos investigaban sobornos relacionados con la FIFA.
En octubre de 2024, Emilio Azcárraga Jean dejó temporalmente la presidencia del Consejo de Administración de Televisa en medio de una investigación del Departamento de Justicia de Estados Unidos relacionada con el llamado FIFA Gate. El 30 de agosto de ese año, la empresa reconoció ante sus inversionistas que las pesquisas podían tener un impacto material en sus finanzas y, el 24 de octubre, confirmó que Azcárraga tomaría licencia con efecto inmediato mientras avanzaba la investigación.
El caso tenía su origen en el escándalo de corrupción que sacudió a la FIFA desde 2015. Las autoridades estadounidenses investigaban una presunta trama de sobornos relacionada con la obtención de derechos de transmisión de distintos Mundiales. Un testigo señaló que una unidad de Televisa habría participado en el pago de 15 millones de dólares a funcionarios del organismo, acusación que la empresa enfrentaba mientras cooperaba con las autoridades.
El escándalo ya había tenido consecuencias económicas para Televisa. En 2018, accionistas demandaron a la empresa en Estados Unidos por las acusaciones de corrupción y posteriormente el corporativo llegó a un acuerdo para pagar 95 millones de dólares en 2022. La salida de Azcárraga en 2024 volvió a colocar a Televisa bajo los reflectores por un caso que golpeó la imagen de un consorcio que durante décadas tuvo enorme influencia en México y América Latina.
El episodio ocurrió además cuando Televisa enfrentaba dificultades por la transformación del mercado de medios, el crecimiento del streaming y la competencia digital. La licencia de Azcárraga representó otro golpe para el emporio construido por la familia Azcárraga y mostró que, además de sus problemas económicos, la empresa arrastraba cuestionamientos por una investigación internacional relacionada con sobornos a funcionarios de la FIFA.





