La senadora panista llevó su cruzada anticomunista a la tribuna, pero ni siquiera consiguió un voto para respaldar su peculiar homenaje.

Lilly Téllez volvió a protagonizar un episodio digno de su particular agenda política. La senadora del PAN solicitó en el Senado un minuto de silencio por las supuestas “víctimas del comunismo”, pero su propuesta recibió un contundente mensaje de sus compañeros: nadie votó a favor.

Téllez pretendía que el pleno hiciera una pausa solemne para recordar a personas que, según su planteamiento, fueron víctimas de regímenes comunistas. Sin embargo, la iniciativa se quedó prácticamente en el aire, pues no logró reunir respaldo parlamentario.

La escena retrató una vez más la peculiar batalla política de la legisladora, quien suele convertir la tribuna en escenario para lanzar advertencias contra el comunismo, la izquierda y Morena. Esta vez, sin embargo, su cruzada ideológica no encontró eco ni siquiera para guardar un minuto de silencio.

Así, mientras el país enfrenta problemas mucho más inmediatos, Téllez decidió poner el comunismo en el centro de la sesión, aunque su propuesta terminó sin votos a favor. Ni debate histórico, ni homenaje, ni respaldo: apenas otra intervención para alimentar su discurso político.

El episodio también provocó críticas y burlas en redes sociales, donde usuarios cuestionaron la prioridad de la senadora. Y es que, al menos en esta ocasión, el Senado no necesitó debatir demasiado para dejar claro que la propuesta no tenía respaldo: nadie levantó la mano por ella.

Con ello, Lilly Téllez sumó otro momento polémico a su historial legislativo. Quiso un minuto de silencio y terminó protagonizando, paradójicamente, un sonoro silencio parlamentario.