…Rompen bajo mis pies

crujientes a rastrojo

para alimentar a alguno

suenan camino

Cañas por A.Castellanos L.

23/05/2007

La UNAM ha recibido un golpe durísimo: El Rector, el Consejo Universitario y la Junta de Gobierno no han podido esquivarlo ni neutralizarlo. Todo ha sido simulación y nula ética. Es una situación mucho más profunda y grande que lo que se ha notado con el examen de admisión y su “solución” con la puesta en escena de una versión presencial que también conculca el derecho a la educación en esa, la llamada “Máxima Casa de Estudios” de México.

Falta que acepten, con un poco de humildad y decencia, las terribles deficiencias en las relaciones laborales con los docentes, en especial con los de asignatura y con el resto de la fuerza laboral de esa universidad. Al aceptar, iniciarían un posible inicio de solución a es honda problemática. Lo difícil es que haya esa aceptación, porque supondría que la misma burocracia dorada de la cúpula Puma, renunciara a sus innumerables e inconfesables privilegios. Seguramente no lo harán hasta que la propia Comunidad Universitaria los eche.

En otras instituciones ocurren cosas similares, en algunos casos, incluso peores. Así, en la UPN los compromisos que Mario Delgado, Secretario de Educación Pública, regañado y todo, hizo con aquella Comunidad, no han sido cumplidos ni siquiera en un porcentaje mínimo y todo apunta a que las movilizaciones estudiantiles, apoyadas, respaldadas y seguramente compartidas por los docentes van a continuar apenas inicie el nuevo ciclo escolar. No cumplir puede costarle el hueso y su futuro.

Si miramos la situación en el Instituto Politécnico Nacional, los bemoles generados por la supuesta sucesión en la Dirección General, tampoco son situaciones menores, por el contrario, vislumbran una posible unidad de demandas y movilizaciones de estas tres instituciones, todas por la más elemental solidaridad, misma que es tan conocida y, afortunadamente, practicada por los docentes y estudiantes de nuestro país.

Capítulo aparte representan la Universidad Benito Juárez, cuyas aulas cada vez están menos solicitadas y cuya calidad es profundamente cuestionada por los posibles empleadores de sus egresados. Triste destino de un proyecto que prometía ser maravilloso y favorable a los intereses de los desposeídos de la República.

En ese capítulo habría que inscribir a la presidencialmente cacareada y recientemente creada Universidad Rosario Castellanos, nombrada así en honor a la ilustre Rosario Alicia Castellanos Figueroa. En esta institución existe un movimiento entre los docentes que busca la creación de un Sindicato Independiente, pero a aquellos que osan ser parte de ese intento, les espera un despido sin tocar baranda y sin defensa posible. Esta parte de la docencia mexicana, es maltratada al extremo de vivir constantes retrasos en el pago de sus salarios, ya de por si reducidos y por lo visto, también reprimidos al extremo por intentar ejercer un derecho que toda la fuerza laboral mexicana tiene por ley y cuyo ejercicio tendría que ser éticamente obligatorio en cada centro de trabajo, aún cuando la ley no lo otorgara. La organización en sindicatos es la única forma seria de defensa de los intereses colectivos de cada persona que vive de su trabajo, es decir, representa la posibilidad de desarrollo individual y colectivo de cada gremio y, en solidaridad, de toda la clase trabajadora de nuestro país y de todo el mundo. Seguro que a los sionistas que se están apoderando del territorio y del capital en México, esta posición debe parecerles nociva y quizás hasta terrorista.

Yo veo muy claramente que la destitución del Maestro Marx Arriaga en la SEP, fue el inicio de la tensión entre autoridades federales, en especial en lo que a la educación superior se refiere, pero además de un freno a la evolución positiva que se había iniciado en la actividad académica en todos los niveles en el país, misma que los entes viles heredados del período neoliberal quieren destruir, porque lo que necesita el capitalismo es un ejército de obreros calificados desempleados para controlar y someter a los trabajadores, a quienes los empresarios dicen hacerles el favor de darles empleo; aunque sea mal remunerado y sin que haya autoridad alguna que os obligue a cumplir con la ley laboral, que por demás, siempre parece estar a su favor o es violada ante la inacción de la STyPS y sus similares en los Estados.

El verdadero TIGRE es la clase trabajadora y pronto despertará.