La abogada vinculada al PRIAN asegura que fue víctima de una campaña desde Palacio Nacional, aunque su propio relato reconoce que recibió críticas por una polémica propuesta sobre quién debería votar.
La abogada Natalia Torres volvió a denunciar una supuesta “censura moderna” y afirmó que fue objeto de ataques desde el poder luego de expresar, en un podcast, que no todas las personas deberían votar sin conocer previamente qué cargos públicos existen y cuáles son sus funciones.
Torres sostuvo que una cosa es recibir críticas de ciudadanos y otra muy distinta que la Presidencia de la República utilice recursos públicos para exhibirla. Según su versión, su aparición en la conferencia presidencial y el señalamiento de que era una “odiadora del pueblo” habrían provocado una reacción que, a su juicio, dejó de ser orgánica.

La también abogada cercana al PRIAN aseguró que posteriormente alrededor de 85 medios de comunicación habrían difundido contenidos prácticamente idénticos para atacarla, además de acusar el uso de publicidad oficial y bots. Sin embargo, durante su intervención no presentó públicamente pruebas que demostraran que esos medios recibieron instrucciones directas de Palacio Nacional.
Torres incluso cuestionó que la Presidenta dedicara espacio en la conferencia a responderle: “¿Quién soy yo para aparecer en la mañanera?”, preguntó. Paradójicamente, buena parte de su argumento se sostiene precisamente en la relevancia que tuvo su declaración pública y en la respuesta que generó entre ciudadanos y autoridades.
La abogada insistió en que el poder público y los ciudadanos no están en igualdad de condiciones y pidió modificar la forma en que se entiende la censura. Su planteamiento, sin embargo, convierte una controversia pública —derivada de una opinión que generó críticas— en una acusación de censura institucional, sin acreditar de manera contundente la supuesta coordinación gubernamental que denuncia.





