El español intenta marcar distancia del argentino tras el escándalo que lo rodea, aunque ambos mantienen vínculos dentro del mismo entorno político y mediático ligado a Ricardo Salinas Pliego.
Javier Negre salió públicamente a deslindarse de Fernando Cerimedo, luego de que el argentino quedara en el centro de una investigación en Bolivia. En una publicación, aseguró que el caso corresponde “única y exclusivamente” a Cerimedo y sostuvo que no tiene relación con él ni con el medio argentino del que se presenta como responsable.
Negre también afirmó que Cerimedo no ocupa ningún cargo directivo ni de gestión en su medio y que él es el único responsable de su línea editorial. Sin embargo, el deslinde intenta reducir la relación a una cuestión de cargos formales, cuando ambos han compartido espacios y forman parte de un mismo circuito político y mediático de derecha.

Además, tanto Negre como Cerimedo han mantenido vínculos con el entorno empresarial y mediático de Ricardo Salinas Pliego, lo que vuelve llamativa la necesidad de Negre de presentar al argentino como un personaje completamente ajeno. El argumento parece ser: “no trabaja conmigo”, como si una relación pública, profesional o política pudiera borrarse simplemente quitando un cargo del organigrama.
El propio Negre aprovechó su mensaje para acusar a gobiernos de izquierda de utilizar el caso para atacar a empresarios, políticos y medios de derecha. Sin embargo, no presentó pruebas que demostraran que las investigaciones contra Cerimedo formen parte de una operación coordinada contra su medio.
Mientras exige que se investigue a Cerimedo “caiga quien caiga”, Negre intenta blindar su propia imagen con un deslinde cuidadosamente redactado. La pregunta queda sobre la mesa: ¿realmente es un desconocido para él o simplemente ahora resulta conveniente tomar distancia?





