La selección irlandesa utilizó brazaletes negros y omitió los protocolos de saludo antes del partido de la Nations League disputado en Hungría.

La República de Irlanda protagonizó este domingo varios gestos de protesta durante su partido contra Israel en la UEFA Nations League, disputado en el Nagyerdei Stadion de Debrecen, Hungría. Los jugadores irlandeses evitaron algunos de los protocolos habituales antes del encuentro, en medio de la controversia por el conflicto en Gaza.

Antes del inicio, los futbolistas de ambas selecciones no realizaron el tradicional saludo entre jugadores ni el intercambio de banderines entre capitanes. El capitán irlandés, Dara O’Shea, tampoco estrechó la mano de Manor Solomon, capitán de Israel, como parte de las medidas que la delegación irlandesa había anticipado para el encuentro.

Durante el partido, los futbolistas de Irlanda portaron brazaletes negros, una medida anunciada previamente por la Asociación de Fútbol de Irlanda (FAI) como un gesto de reconocimiento a las vidas perdidas durante el conflicto en Gaza. Además, durante el himno israelí, varios jugadores irlandeses permanecieron con la cabeza inclinada y la mirada hacia el césped.

La protesta ocurrió después de varios días de presión en Irlanda para que la selección boicoteara los partidos contra Israel. Más de un centenar de deportistas habían firmado una carta en favor del boicot, mientras los jugadores irlandeses finalmente votaron por disputar los encuentros programados.

El debate también derivó en la salida del arquero Gavin Bazunu, quien abandonó la concentración y señaló que no participaría en el partido por motivos personales. Pese a la controversia, Irlanda disputó el encuentro correspondiente a la segunda jornada de la Nations League 2026-27.