Un alto mando de la Marina estadounidense reconoció públicamente el daño severo que sufrió la instalación clave de la Quinta Flota tras los ataques iraníes.
El secretario interino de la Marina de EUA, Hung Cao, confirmó que Irán causó destrozos graves en la base naval de Baréin. “Destruyeron por completo Baréin”, declaró el funcionario ante medios estadounidenses. Su testimonio representa uno de los reconocimientos más directos sobre el alcance real del ataque.
La instalación afectada es Naval Support Activity Bahrain, sede del Mando Naval Central de EUA y cuartel general de la Quinta Flota. Esta unidad vigila zonas estratégicas como el estrecho de Ormuz, el mar Arábigo y el mar Rojo. Por eso funciona como el centro nervioso del poder naval estadounidense en Oriente Medio.
Los ataques dañaron el cuartel general, barracas, almacenes y sistemas de comunicación. Además, limitaron de forma significativa la capacidad de los barcos para atracar en el puerto. La tripulación del portaaviones USS Abraham Lincoln no pudo hacer escala allí durante meses, según reportes recientes.
La crisis también golpeó a las familias del personal militar. En agosto, la Marina evacuó a cerca de 1.300 familiares que vivían cerca de la base. Las autoridades les indicaron que no regresarán a la zona por ahora.
Actualmente, un grupo de trabajo evalúa si conviene reparar las instalaciones o buscar alternativas en la región. Las reparaciones podrían costar unos 400 millones de dólares, según estimaciones del Wall Street Journal. Mientras tanto, la Marina reubicó parte de su logística en otros puntos del golfo Pérsico.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, respondió a las declaraciones de Cao con un mensaje en redes sociales. Ahí confirmó que las fuerzas armadas de su país atacaron con éxito la sede de la Quinta Flota y otras bases que apoyan operaciones estadounidenses.





