La Guardia Revolucionaria asegura que los barcos navegaban por una ruta prohibida, mientras la tregua con Estados Unidos sigue frágil.
Tres petroleros sufrieron explosiones y un potente incendio en el estrecho de Ormuz, según Irán. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica contó lo ocurrido en un comunicado oficial. Hasta ahora, ninguna fuente independiente confirma los hechos.
La Guardia Revolucionaria llama “infractores” a los tres barcos. Según su versión, las naves avanzaban por una ruta no autorizada y pagaron el precio. Teherán insiste en que controla ese paso y que impone sus propias reglas.
El incidente llega en un momento delicado. A mediados de junio, Irán y Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento para frenar las acciones militares. Aun así, los ataques esporádicos no se detuvieron.
Por eso, la crisis sigue sin solución. Además, el riesgo de un nuevo enfrentamiento a gran escala sigue sobre la mesa. Cada incidente en la zona aumenta la presión sobre ambos gobiernos.
Mientras tanto, el tráfico marítimo paga las consecuencias. La navegación por Ormuz nunca volvió a los niveles previos a las hostilidades. Detrás de cada buque hay marineros que trabajan lejos de casa y arriesgan su vida en una de las rutas más vigiladas del mundo.





