El huracán Simón se intensifica en el Pacífico mexicano y podría alcanzar la categoría 4 antes de aproximarse a las costas de Jalisco. Las autoridades mantienen alertas por lluvias torrenciales, inundaciones, deslaves y oleaje elevado en varios estados.
Simón se convirtió en huracán la noche del jueves 8 de octubre, tras evolucionar desde una tormenta tropical. En ese momento, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) reportó vientos sostenidos de 120 kilómetros por hora, rachas de hasta 150 kilómetros por hora y una trayectoria hacia el noroeste. El centro del ciclón se encontraba a 380 kilómetros al sur de Manzanillo, Colima, y a 545 kilómetros al sur-sureste de Cabo Corrientes, Jalisco.
El pronóstico del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC) advierte que el fenómeno podría intensificarse rápidamente hasta alcanzar la categoría 4, considerada extremadamente peligrosa, antes de aproximarse a la costa occidental mexicana. Las previsiones más recientes apuntan a un posible impacto durante el fin de semana, aunque la trayectoria y la intensidad pueden cambiar conforme avance el sistema.
Los estados de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca se encuentran entre las entidades expuestas a sus efectos. Se esperan lluvias intensas a torrenciales, fuertes vientos y oleaje elevado, condiciones que podrían provocar inundaciones, deslaves y desbordamientos. En Jalisco, las autoridades han anunciado medidas preventivas, incluida la suspensión de clases en municipios bajo riesgo.
Los efectos del sistema ya se hicieron sentir antes de su intensificación: en Acapulco se registraron lluvias e inundaciones, con vehículos sumergidos y corrientes que arrastraron objetos en zonas comerciales. Ante el avance del huracán, las autoridades exhortan a la población a seguir los avisos del SMN y de Protección Civil, evitar acercarse al mar y atender las indicaciones de evacuación en zonas vulnerables.





