El jefe del Pentágono defendió su ofensiva contra los altos mandos ante tropas en Quantico. Según él, quien no siguió su nuevo rumbo ya no trabaja allí.

El secretario de guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este miércoles que redujo en 20 por ciento el número de generales y almirantes de las Fuerzas Armadas. Presentó la medida como parte de un programa para “rendir cuentas”.

Hegseth habló en la base militar de Quantico, en las afueras de Washington. Su público fue distinto al de hace un año: oficiales subalternos y personal alistado. Ante ellos, el funcionario salió al paso de las críticas. “Los medios lo llaman una purga. Yo lo llamo rendición de cuentas, y ya iba siendo hora”, afirmó.

El secretario dejó claro a quiénes apuntan los recortes. Sugirió que salieron los oficiales que no apoyaron su plan para enfocar al Ejército en la guerra. Según su visión, los gobiernos anteriores distrajeron a los militares con políticas progresistas, que él llama “woke”.

Su discurso de este miércoles tuvo un antecedente. Hace un año, Hegseth habló ante altos mandos y los sacudió con un mensaje duro. Dijo que las fuerzas armadas estaban demasiado gordas y demasiado centradas en ideas izquierdistas. También aseguró que necesitaban un cambio profundo.

Ahora el secretario midió las respuestas a esa advertencia. Por un lado, elogió a los altos mandos que reaccionaron bien. Según dijo, hoy encabezan unidades con un nuevo enfoque, más fuertes y más disciplinadas. Por otro lado, fue tajante con quienes no siguieron su línea: “ya no trabajan aquí”.