Un muñeco gigante de Donald Trump, con una caricatura de Lula da Silva vestido de presidiario, desató críticas durante una movilización encabezada por Flávio Bolsonaro en São Paulo.

La figura inflable del presidente de Estados Unidos fue exhibida durante el acto convocado por el senador y aspirante presidencial del Partido Liberal en la Avenida Paulista, en el marco del Día de la Independencia de Brasil.

La escena generó cuestionamientos por el protagonismo otorgado a un mandatario extranjero durante una fecha de fuerte significado nacional. La diputada Erika Hilton, del Partido Socialismo y Libertad, criticó que la derecha brasileña recurriera a símbolos de Trump durante la celebración independentista.

Junto al muñeco aparecieron banderas de Estados Unidos e Israel, además de asistentes con gorras que llevaban la consigna Make America Great Again. La representación de Trump sosteniendo a Lula añadió un marcado componente internacional a una protesta dirigida principalmente contra el presidente brasileño y el Supremo Tribunal Federal (STF).

Durante la movilización, simpatizantes reclamaron un juicio político contra Lula y el ministro Alexandre de Moraes. Flávio Bolsonaro concentró parte de su discurso en cuestionar al magistrado y planteó modificaciones en la composición de la máxima corte brasileña.

La exhibición contrastó con la celebración oficial encabezada por Lula en Brasilia, donde participó en el desfile cívico-militar y colocó la defensa de la soberanía nacional entre los principales ejes de la jornada. En São Paulo, en cambio, la imagen de Trump junto a una caricatura de Lula terminó como uno de los símbolos de la alianza política entre bolsonarismo y trumpismo.