El Tesoro estadounidense golpea con nuevas sanciones a todo el sector aéreo de Irán y advierte a quienes sigan haciendo negocios con esas aerolíneas.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este martes sanciones contra 36 objetivos vinculados al sector de aviación iraní. Entre ellos figuran 27 aerolíneas de Irán y varias empresas con sede en Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Malasia y Kazajistán.

Washington acusa a estas compañías de ayudar al régimen iraní a trasladar armamento, personal militar y carga ilícita. Según el Tesoro, esta red logística fortalece las operaciones de la Guardia Revolucionaria iraní dentro y fuera del país.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, presentó la medida como parte de la llamada Operación Económico Marginado. “Hoy cumplimos esa promesa con sanciones a empresas que continúan apoyando a Mahan Air”, declaró en un comunicado oficial.

Bessent lanzó además una advertencia directa a otros actores del mercado. Aseguró que cualquier empresa que haga negocios con las aerolíneas iraníes restantes corre el riesgo de quedar fuera del sistema financiero global.

Un funcionario del Tesoro, bajo condición de anonimato, explicó el alcance real de la medida. Dijo que la intención es sacar del mercado a todo el sector de aviación de la economía iraní.

Mahan Air aparece nuevamente en el centro de las sanciones. Esta aerolínea permanece bajo restricciones estadounidenses desde 2019 por sus presuntos vínculos con la Guardia Revolucionaria.

La medida llega en un momento de fuerte tensión entre Washington y Teherán. Irán mantiene un conflicto armado con Estados Unidos desde finales de febrero, tras ataques que mataron a su líder supremo y a altos mandos militares.

Como respuesta, Teherán bloqueó el estrecho de Ormuz y disparó los precios globales del petróleo. Por eso, esta nueva ronda de sanciones se suma a una ofensiva económica que Washington amplía semana tras semana.

Días antes, el Tesoro ya había sancionado a un banco turco y a dos de sus filiales. Las autoridades los acusaron de facilitar operaciones financieras ligadas al petróleo iraní.

Con este nuevo paquete de sanciones, Estados Unidos busca cerrar los últimos espacios comerciales que le quedan a Irán. La estrategia apunta a cortar las vías financieras que sostienen al régimen desde hace años.