Morena y sus aliados juntaron 331 votos, frente a 118 de PAN, PRI y MC, en una sesión marcada por el debate sobre la deuda.
La Cámara de Diputados aprobó en lo general la Ley de Ingresos de la Federación 2027. El documento calcula que el gobierno tendrá 10.6 billones de pesos el próximo año para pagar el gasto público.
De ese total, 6.2 billones vendrán de impuestos y 1.7 billones, de deuda interna. Es decir, el país pedirá prestado para cubrir una parte de sus cuentas.
La discusión fue breve. Hubo una sola ronda de intervenciones a favor y en contra, y el debate en lo general duró solo dos horas. Después, 331 diputados de Morena y sus aliados votaron a favor. PAN, PRI y MC sumaron 118 votos en contra. Los legisladores pasaron de inmediato al análisis en lo particular.
En esa fase, los diputados inscribieron reservas a 24 artículos y a todos los transitorios. Acordaron tres rondas de tres oradores por partido, y el PVEM dejará de nuevo su turno. Solo prosperará la reserva del coordinador de Morena, Ricardo Monreal. Su propuesta libera de multas y recargos a quienes paguen sus adeudos fiscales en una sola exhibición. Incluye a personas físicas y morales, también a los grandes contribuyentes.
Hoy ese beneficio llega solo a quienes tienen ingresos totales de hasta 300 millones de pesos. El cambio amplía los estímulos a quienes tienen créditos fiscales firmes o consentidos, sin poner tope al monto.
Por su parte, el coordinador del PT, Reginaldo Sandoval, defendió la propuesta del Ejecutivo. Admitió que el aumento de 442 mil 804 millones de pesos, un 1.1 por ciento real frente a 2026, no alcanzará para cubrir las necesidades del país. Además, destacó que el gobierno cumplió su palabra de no crear impuestos ni subir tasas, salvo por la inflación.
El legislador añadió que la recaudación crece y que el país ya no depende del petróleo. También dijo que la deuda no es irresponsable. Para sostenerlo, comparó los gobiernos pasados con el actual. Según su cuenta, Vicente Fox bajó la deuda 1.1 por ciento del PIB, Felipe Calderón la subió 14.5 y Enrique Peña Nieto, 12.4. Con Andrés Manuel López Obrador, aseguró, subió “sólo” 6.9.
En contraste, el priista Jericó Abramo dijo que la deuda no es mala en sí, pero debe servir para levantar obras. Con Morena, afirmó, el país la usa para pagar gasto corriente. Comparó la situación con una tarjeta de crédito: el techo de 1.7 billones sirve para pagar 1.67 billones de intereses. En sus palabras, el país pide prestado para la despensa y no para crecer.
Su compañero de bancada, Emilio Suárez Licona, alertó que los intereses y comisiones ya son un “barril sin fondo”. Cada peso que va a ese pago, explicó, deja de llegar a la salud, la educación, la vivienda y otros derechos básicos.





