La jefa de Gobierno recordó la lucha del movimiento del 68 y sostuvo que su administración no reprimirá las protestas, incluso cuando sean contra el propio gobierno.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, respondió a los cuestionamientos de la diputada plurinominal priista Tania Larios sobre las manifestaciones y defendió el derecho a la protesta, al tiempo que señaló la importancia de conciliarlo con otros derechos.
“Bienvenidas todas las manifestaciones”, afirmó la mandataria, quien rechazó que su administración recurra a la represión contra quienes se movilicen en la capital, incluso si las protestas expresan inconformidad con su gobierno.
Durante su respuesta, Brugada cuestionó que una representante del PRI abordara el tema y recordó los antecedentes históricos de represión contra los movimientos sociales en México. “No nos olvidamos del 68, somos herederos de esas luchas”, expresó, al reivindicar su propia participación en movimientos sociales.
La mandataria insistió en que las movilizaciones deben tener cabida en la capital, sin importar la postura política de quienes las convoquen o el sentido de sus demandas. “No vamos a reprimir a ninguna manifestación social”, sostuvo, y reiteró que las acciones contra el gobierno también son bienvenidas en la Ciudad de México.
Las declaraciones se dieron en el contexto del intercambio con Tania Larios, coordinadora de la bancada priista en el Congreso capitalino, quien cuestionó el tema durante el acto público. Brugada defendió así la postura de su administración sobre la protesta social y puso sobre la mesa la memoria del movimiento estudiantil de 1968 como parte de su argumento.
La jefa de Gobierno cerró su intervención reiterando que la capital debe recibir tanto las manifestaciones de apoyo como las de rechazo. Su postura, afirmó, es que la inconformidad contra las autoridades no debe ser motivo de represión, aunque el ejercicio de ese derecho debe convivir con las garantías de otras personas.





