El mercado laboral estadounidense generó apenas 29 mil puestos en septiembre, muy por debajo de los 85 mil previstos, mientras el desempleo pasó de 4.1% a 4.2%.
El mercado laboral de Estados Unidos mostró señales de desaceleración en septiembre. De acuerdo con datos oficiales de la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), el desempleo aumentó de 4.1% a 4.2%, mientras que solo se crearon 29 mil empleos, una cifra muy inferior a los cerca de 85 mil puestos que esperaban los mercados financieros.
La BLS también revisó a la baja los datos de los meses anteriores. Julio pasó de un reporte positivo a registrar una pérdida neta de 10 mil empleos, mientras que agosto cerró con 133 mil nuevos puestos, frente a los 162 mil que se habían informado inicialmente. Economistas describieron el escenario como uno de “pocas contrataciones, pocos despidos”.
Otro de los problemas para los trabajadores estadounidenses es la pérdida de poder adquisitivo. Los salarios aumentaron 3% interanual en septiembre, por debajo de la inflación de 3.4% registrada en agosto. Además, el incremento en los precios de la gasolina ha añadido presión al costo de vida, uno de los principales temas del debate público de cara a las elecciones legislativas de noviembre.
El débil reporte laboral también reforzó entre inversionistas la expectativa de que la Reserva Federal (Fed) mantenga sin cambios sus tasas de interés en su próxima reunión, prevista para finales de octubre. El banco central elevó sus tasas en septiembre por primera vez desde mediados de 2023, en un intento por contener la inflación, aunque también debe vigilar el desempeño de la economía y del mercado laboral.





