El presidente colombiano permitió operaciones militares conjuntas con Estados Unidos y la llegada de rescatistas israelíes, mientras el país atiende la emergencia sísmica.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, tomó dos decisiones que generaron controversia en plena emergencia por el terremoto de magnitud 7.4. La primera autorizó operaciones militares conjuntas con Estados Unidos en territorio colombiano.
El secretario de Defensa estadunidense, Pete Hegseth, confirmó el 12 de agosto en Panamá que Colombia autorizó a Estados Unidos realizar estas operaciones contra el narcotráfico. El anuncio marcó el ingreso formal de Colombia al Escudo de las Américas, coalición liderada por Washington.
Congresistas del Pacto Histórico, de izquierda, señalaron que esta decisión viola la Constitución colombiana. Según su interpretación, solo el Congreso tiene facultad para autorizar la presencia de tropas extranjeras en el país.
La oposición colombiana también calificó el anuncio como una “renuncia a la soberanía” nacional. Argumentan que correspondía al Senado permitir el tránsito de fuerzas militares extranjeras por territorio colombiano.
La segunda decisión permitió el ingreso de personal de la Fuerza de Defensa de Israel al país como parte de una misión humanitaria. Estos elementos llegaron a Cali para apoyar labores de rescate tras el sismo.
De la Espriella habló este sábado sobre una llamada telefónica con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. “Tuve una conversación muy cálida y enriquecedora con el primer ministro”, escribió en su cuenta de X.
El mandatario agradeció públicamente la ayuda humanitaria y el envío de rescatistas por parte de Israel. Poco después, el vocero del grupo israelí, Roni Kaplan, confirmó en la misma red social la presencia de 82 rescatistas en Colombia.
En cuanto al saldo del terremoto, la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgo y Desastre reportó 294 personas fallecidas y 3 mil 935 heridos. Las autoridades contabilizaron además 320 desaparecidos y 353 personas rescatadas con vida.
El sismo afectó a 15 de los 32 departamentos colombianos y a 448 municipios del país. Las autoridades estiman que 54 mil familias resultaron afectadas, mientras la población damnificada alcanzó las 115 mil personas.
Desde ayer comenzaron las labores de remoción de escombros en las ciudades más golpeadas, entre ellas Cali y Pereira. Ambos municipios registraron el mayor número de víctimas mortales durante el desastre natural.





