Una nueva oleada de ataques rusos con misiles y drones dejó al menos 18 personas heridas en Kiev, además de víctimas y daños en otras regiones de Ucrania. En respuesta, fuerzas ucranianas atacaron una refinería en Yaroslavl, a unos 250 kilómetros de Moscú, mientras crece la presión internacional sobre ambos bandos para frenar la escalada.

Kiev amaneció este jueves bajo los efectos de una intensa ofensiva rusa con misiles y drones, que provocó fuertes explosiones y daños en infraestructura civil. El alcalde de la capital, Vitali Klitschko, confirmó que al menos 18 personas resultaron heridas, mientras que el presidente Volodimir Zelenski denunció ataques contra infraestructura civil y daños en ocho regiones del país. La ofensiva ocurrió poco después de que el Congreso de Estados Unidos aprobara un nuevo paquete de sanciones contra Rusia y sus aliados.

Los ataques también alcanzaron otras zonas de Ucrania. En la región de Odesa se reportaron siete personas heridas, mientras que en la vecina Zaporiyia hubo otros tres lesionados. Además, un dron ruso impactó un buque con bandera de Tanzania que se dirigía hacia un puerto ucraniano, provocando la muerte del capitán y heridas a tres integrantes de la tripulación. La Fuerza Aérea ucraniana informó que Rusia lanzó 157 drones y diversos misiles, de los cuales fueron interceptados 124 drones y siete misiles Banderol.

En paralelo, Ucrania llevó a cabo nuevos ataques contra objetivos dentro de territorio ruso, entre ellos una refinería ubicada en Yaroslavl, a unos 250 kilómetros al norte de Moscú. El gobernador regional, Mijaíl Yevráev, confirmó que las defensas aéreas derribaron 65 drones, aunque la refinería Slavneft-YANOS sufrió daños. La instalación ya había sido atacada anteriormente por fuerzas ucranianas, pese a que el presidente estadounidense Donald Trump había pedido a Kiev detener sus ataques contra refinerías rusas.

Los ataques ucranianos también alcanzaron la región de Rostov del Don, donde, según las autoridades locales, cuatro municipios quedaron temporalmente sin electricidad. Un canal independiente ruso reportó además un incendio en el aeródromo militar Rostov del Don-Central, mientras que el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, informó del derribo de seis drones que se dirigían hacia la capital rusa. La nueva jornada de ataques refleja la continuidad de los golpes de largo alcance contra infraestructura militar y energética, en un momento en que Washington incrementa la presión económica sobre Moscú.