Una nueva oleada de misiles balísticos golpeó la capital ucraniana durante la madrugada. El bombardeo dañó viviendas, un hospital infantil y una escuela.
Rusia lanzó un ataque masivo contra Kiev en las primeras horas de este jueves. Los misiles balísticos impactaron zonas residenciales, almacenes y otras instalaciones de la capital. Al menos 13 personas murieron y 33 resultaron heridas, según las autoridades ucranianas.
El alcalde Vitali Klitschko confirmó el ataque a través de Telegram. También reportó que algunas personas quedaron atrapadas en un edificio residencial. El bombardeo provocó incendios en distintos puntos de la ciudad y cortes de electricidad durante la noche.
Las fuerzas rusas combinaron distintos tipos de armamento en la ofensiva. El presidente Volodímir Zelenski denunció que Moscú preparó el ataque con anticipación. Detalló que los rusos usaron munición balística, misiles de crucero y drones para maximizar el daño a la infraestructura civil.
Los daños alcanzaron un hospital infantil y una escuela en la capital. Además, un edificio de varios pisos perdió por completo sus plantas superiores tras el impacto directo. El distrito de Solomianskyi resultó particularmente afectado por la magnitud del ataque.
Ucrania enfrenta ahora una escasez crítica de interceptores Patriot. Ese sistema es el único capaz de derribar misiles balísticos rusos en pleno vuelo. La limitación complica la defensa aérea del país ante ofensivas de esta escala.
La región de Kiev no fue el único blanco esa madrugada. Autoridades ucranianas reportaron ataques con drones en al menos tres regiones adicionales, incluida Zaporiyia. El conflicto entre ambos países continúa sin señales de una tregua duradera.





