Los ataques entre Rusia y Ucrania dejaron al menos 14 civiles muertos en distintos puntos durante las últimas horas, mientras ambas partes intensificaron sus ofensivas con misiles y drones contra objetivos en zonas fronterizas y territorio ucraniano.

Seis personas murieron y cuatro resultaron heridas, incluido un menor de 14 años, tras un ataque ucraniano con misiles contra la localidad de Koloskovo, en la región rusa de Bélgorod, informó el gobernador Alexandr Shuvaev. El ataque provocó además daños materiales y un incendio en un inmueble.

En Ucrania, un ataque ruso con drones destruyó una sucursal de la empresa de correos Nova Poshta en Kramatorsk, en la región de Donetsk, dejando una persona muerta y cuatro heridas. La compañía confirmó que uno de sus trabajadores falleció y anunció compensaciones para los clientes cuyos envíos resultaron destruidos.

Los ataques se producen en medio de una escalada de ofensivas contra infraestructura civil y energética. La empresa ucraniana Naftogaz informó que instalaciones de producción fueron atacadas en 13 ocasiones durante la última semana, mientras que otro ataque ruso dañó un buque civil con bandera de Togo en la región de Odesa.

La violencia también ha incrementado el número de víctimas civiles en ambos países. El domingo, una oleada de drones dejó 12 muertos en Rusia, mientras ataques rusos provocaron siete fallecidos en Ucrania; organizaciones y autoridades han reportado cientos de víctimas civiles durante julio, en un conflicto que se aproxima a cuatro años y medio.