La alcaldía argumenta una remodelación, pero usuarios y talleristas cuestionan que el espacio cultural termine en manos de la Fundación del Dr. Simi para instalar consultorios y un comedor.

La alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, ordenó el cierre de la Casa de Cultura Alfonso Reyes, en la colonia Vista Alegre, bajo el argumento de que será remodelada. Sin embargo, vecinos, usuarios y talleristas cuestionaron la decisión y denunciaron que el inmueble sería destinado a un comedor comunitario y consultorios de la Fundación del Dr. Simi.

El cierre ocurrió de manera repentina el pasado lunes, cuando una trabajadora recibió la instrucción de suspender actividades pese a que había clases, exposiciones y eventos programados. La explicación oficial fue que se realizarían trabajos de remodelación, aunque hasta ahora, señalaron los inconformes, no existe información por escrito sobre el proyecto.

La situación resulta todavía más peculiar: una semana antes del cierre, representantes de la Fundación del Dr. Simi acudieron al inmueble para recorrer los espacios y tomar medidas con miras a instalar el nuevo centro. Incluso revisaron la ubicación de mobiliario, refrigeradores y otras adecuaciones, pese a que trabajadores advirtieron que los salones y la galería no están acondicionados para consultorios ni comedor.

La decisión provocó la molestia de habitantes de la zona, quienes acudieron al inmueble para impedir el cierre y exigieron la intervención del Gobierno de la Ciudad de México. Los vecinos recordaron que la Casa de Cultura Alfonso Reyes funciona desde hace 52 años y cuestionaron que un espacio dedicado a actividades culturales pueda ser sustituido sin una explicación clara.

Mientras tanto, la alcaldía difundió una tarjeta informativa en chats vecinales para señalar que el recinto permanecerá cerrado temporalmente por remodelación, pero omitió mencionar la presencia de representantes de la Fundación del Dr. Simi y el posible cambio de uso del inmueble. Así, entre remodelaciones sin proyecto público y espacios culturales que cambian de vocación, la administración de Rojo de la Vega vuelve a quedar bajo cuestionamientos de los vecinos.