La pobreza no es únicamente la ausencia de monedas en el bolsillo o un ingreso mensual por debajo de una línea determinada. Desde hace más de una década y media, la medición de las condiciones de vida ha experimentado una revolución metodológica encaminada a capturar la realidad en todas sus aristas. Esta perspectiva proviene directamente del informe especial Avances y retrocesos, publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en colaboración con la Iniciativa sobre Pobreza y Desarrollo Humano de la Universidad de Oxford. Dicho informe presenta los resultados actualizados del Índice de Pobreza Multidimensional (IPM). El reporte analiza las condiciones de vida de 6.3 mil millones de personas distribuidas en 108 países en desarrollo, abarcando así al 78% de la población mundial. El hallazgo central es tan contundente como preocupante: por primera vez desde que comenzó la medición del IPM en 2010, el número total de personas que viven en pobreza multidimensional aguda ha aumentado a nivel global.

¿Pobreza multidimensional?

Para entender el alcance del dato, van unas notas sobre qué mide exactamente el IPM. A diferencia de las mediciones tradicionales centradas sólo en el ingreso monetario, el IPM examina diez indicadores clave distribuidos de manera equitativa en tres grandes dimensiones esenciales de la vida humana:

  1. Salud: Evalúa la nutrición (si algún miembro del hogar padece desnutrición) y la mortalidad infantil (si ha fallecido algún niño en los últimos cinco años).
  2. Educación: considera los años de escolaridad (si ningún integrante de 10 años o más ha completado seis años de estudio) y la asistencia escolar (si hay niños en edad escolar fuera del sistema educativo).
  3. Nivel de vida: examina seis servicios y bienes básicos (cada uno con un valor de 1/18): acceso a combustible limpio para cocinar, saneamiento adecuado, agua potable, electricidad, vivienda con materiales duraderos y bienes básicos (como vehículo, teléfono o refrigerador).

Hambre, escuela truncada, agua lejana y casa precaria no son males separados. Con esta metodología, se considera que una persona vive en situación de pobreza multidimensional cuando su hogar sufre privaciones combinadas en un tercio o más de estos diez indicadores ponderados. Si la acumulación de carencias alcanza el 50%, la situación se clasifica como pobreza severa.

1,200 millones en pobreza aguda

El balance general arroja que casi 1.2 mil millones de personas viven en situación de pobreza multidimensional aguda. Esto representa un incremento de 51.5 millones de personas en comparación con el informe previo. A esta cifra se suman 952 millones de personas adicionales que se encuentran al borde del abismo, en situación de vulnerabilidad alta ante la pobreza.

Las privaciones que componen este diagnóstico reflejan brechas severas en derechos humanos fundamentales:

  • 737 millones de personas en situación de pobreza habitan en hogares con al menos una persona desnutrida.
  • 583 millones de personas viven en hogares donde nadie ha completado seis años de educación básica.
  • 545 millones de personas carecen de acceso a agua potable a menos de 30 minutos de caminata de sus viviendas.

Geografía y demografía de la pobreza

El informe del PNUD detalla una marcada concentración de la pobreza multidimensional:

  • Distribución regional: África Subsahariana encabeza la cifra absoluta con 616 millones de personas pobres multidimensionales, seguida de Asia Meridional con 393 millones. En Asia Oriental y el Pacífico viven 104 millones; en los Estados Árabes, 51 millones; en América Latina y el Caribe, 33 millones; y en Europa y Asia Central, 1,2 millones.
  • La brecha rural-urbana: La pobreza sigue siendo predominantemente rural. El 83 % de todas las personas en situación de pobreza multidimensional habita en zonas rurales, frente a un 17 % en áreas urbanas.
  • El rostro infantil de la pobreza: La disparidad por edades es uno de los descubrimientos más alarmantes. Más de la mitad de las personas pobres del mundo son menores de 18 años. En términos globales, mientras 1 de cada 7 adultos vive en pobreza multidimensional, la proporción se dispara a 1 de cada 3 niños.

Causas del retroceso: demografía, conflictos y desaceleración

¿Por qué se ha producido este repunte tras más de un decenio de avances continuos? El análisis de la ONU señala una combinación de factores estructurales y de coyuntura:

  1. Impacto demográfico: en varios países (como Angola o Zambia), aunque las proporciones de personas pobres disminuyeron, la alta tasa de crecimiento poblacional superó el ritmo de reducción de la pobreza, incrementando el número total absoluto de personas necesitadas.
  2. Conflictos y crisis alimentarias: guerras como la de Sudán o la inestabilidad en diversas regiones (Europa del este, Medio Oriente) han provocado retrocesos severos y un aumento repentino de la desnutrición.
  3. Inversión de tendencias: en países como Nigeria, los importantes avances logrados durante la década de 2010 se han revertido drásticamente en la década de 2020, acumulando aumentos tanto en la tasa de incidencia como en el número absoluto de afectados.

¿Hay esperanza?

A pesar de este repunte global, los datos de la ONU reafirman que la pobreza no es una fatalidad inevitable y que la meta 1.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (reducir la pobreza multidimensional al menos a la mitad para 2030) sigue siendo alcanzable si se actúa con determinación. De los 89 países evaluados con datos históricos comparables, 33 lograron reducir su IPM a la mitad en menos de 15 años. Entre ellos se encuentran seis naciones de África Subsahariana (como Eswatini, que bajó su tasa de pobreza del 38,7 % al 8,0 % en 15 años). Asimismo, casos emblemáticos como el de China (que redujo su IPM a la mitad en sólo cuatro años) y Viet Nam (que lo hizo en siete) demuestran la eficacia de abordar las privaciones de forma integral y no aislada.

México

En nuestro país, la pobreza multidimensional aguda ha mostrado una trayectoria de mejora general. Según el IPM global 2026, la incidencia bajó de 6.0% en 2012 a 4.5% en 2024, y el valor del IPM pasó de 0.025 a 0.017. En 2024, unos 5.9 millones de personas vivían en pobreza multidimensional.

@gcastroibarra