Las filas para conseguir The Legend of Zelda: Ocarina of Time Remake en la Ciudad de México demostraron que el formato físico sigue vivo, pese a la tendencia de la industria a impulsar las descargas digitales y convertirlo todo en contenido virtual.
El lanzamiento de The Legend of Zelda: Ocarina of Time Remake provocó una auténtica fiebre entre los jugadores de la Ciudad de México. Decenas de aficionados se reunieron afuera de las tiendas Game Planet de la Ciudad para conseguir una copia del esperado videojuego, formando una fila desde la tarde de un día anterior, antes de que comenzara la venta.
Las enormes filas reflejaron la expectativa que despertó el regreso de uno de los videojuegos más legendarios e importantes de la historia, cuyo lanzamiento original para Nintendo 64 revolucionó los vieojuegos.
La respuesta de los aficionados a este lanzamiento dejó una imagen que la industria cada vez quiere ignorar más: el formato físico sigue teniendo un público dispuesto a hacer filas y esperar durante horas para conseguir un videojuego. Aunque las descargas digitales permiten adquirir títulos desde casa, con más rapidez y comodidad, muchos jugadores todavía valoran tener el cartucho en sus manos, conservarlo y sumarlo a sus colecciones.
Así, el fenómeno de Ocarina of Time Remake contrasta con una industria que cada vez apuesta más por lo digital y parece querer dejar atrás los productos físicos. Las filas en las tiendas muestran que no todos los consumidores quieren depender de una descarga o una licencia digital: el formato físico sigue vivo y tiene una comunidad que lo valora y defiende.





