Por Alexandro Guerrero

Este sábado 24 de octubre, desde las 5 de la tarde, el Multiforo Cultural Alicia —Eligio Ancona 145, Santa María la Ribera, CDMX— se vuelve un Oasis Tropical para celebrar el cumpleaños y aniversario de Marisol Mendoza, La Musa Mayor.

No es cualquier fiesta. Es la celebración de una mujer que cambió la historia del movimiento sonidero en México.

Marisol Mendoza Gómez es tercera generación de la Dinastía Duende. Hija de Ricardo Mendoza, el legendario Sonido Duende con 50 años de historia, y de Elfega Gómez, la jefa sonidera. Madre de Arlette Michelle, La Princesa Duende. Creció entre bafles, cables y bocinas en la salida del Metro Popotla, donde su familia tenía el puesto de las famosas Tropipapas, que entre semana se volvía tornamesa de acetatos de salsa y cumbia.

Durante 18 años fue gestora cultural del movimiento sonidero, pero hace 12 años cambió su mirada con perspectiva de género. Después de décadas en las que la industria solo reconocía a maestros y artistas hombres, y en las que las mujeres solo eran musas que inspiraban pero no protagonizaban, decidió romper el molde.

En 2015 organizó Sonideras de Corazón y en 2017 fundó Musas Sonideras, colectivo feminista que hoy reúne a más de 95 mujeres, disidencias, madres, hijas y abuelas de entre 20 y 60 años, de México y Estados Unidos, de Tepito, Iztapalapa, Neza, Puebla, Toluca y hasta San Diego y Chicago.

Su lema es “hasta que la sororidad se haga costumbre”. Como ella misma dice: “No es fácil ser mujer sonidera. No nos pagan igual, nos califican y descalifican. Si en una colonia hay 200 sonideros, una es mujer”. Ha luchado contra el “mejor vete a lavar los trastes”, contra robos a las 3 de la mañana y contra pagos de 500 pesos por desvelarse. Hoy el sonidero es Patrimonio Cultural Inmaterial de la CDMX, en parte gracias a ese trabajo.

¿Por qué en el Alicia?

El Alicia no es un foro cualquiera. Es el laboratorio de culturas subterráneas de la Ciudad de México. Fundado por Ignacio “Nacho” Pineda el 2 de diciembre de 1995 en Avenida Cuauhtémoc 91-A, en la Roma, en plena zona devastada por el temblor del 85. Duró 27 años ahí, con más de 3 mil bandas: de Panteón Rococó a Café Tacvba, de Manu Chao a Fermín Muguruza.

Tras sufrir cien intentos de clausura, acoso de dueños de antros y la gentrificación de la Roma, cerró en marzo de 2023. La entonces jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum les otorgó un nuevo espacio y en marzo de 2024 reabrió en Santa María la Ribera, reconocido legalmente como el primer Espacio Cultural Independiente de la CDMX. Un foro de 400 personas, anarquista, antifascista, donde la cultura se hace desde abajo.

Que la Musa Mayor celebre ahí es un acto político: el barrio que recibe al barrio.

El cartel es una radiografía del presente tropical de la CDMX:

La Musa Mayor y Sonido Duende y Hermanos Mendoza, la familia completa en cabina. Elizabeat, DJ Foreve, Uma, Rumbiamba —la cumbia tribal y el bullerengue—, Monstra Móvil Discoteque, DJ Chackie, Jenni Janes, Bruja Prieta, Sonora Mulata y Revel Sound.

Doce proyectos que van de la salsa clásica al guarache, de la cumbia rebajada al dancehall, del vinil a la laptop. La idea es bailar desde las 5 de la tarde hasta la noche, con saludos sonideros, como se hacía en el Salón Los Ángeles y en el Salón Candela, donde las Musas tuvieron sus primeras tocadas los miércoles.

Oasis Tropical es preventa de 150 pesos mandando DM a @princesa.duende y 200 en puerta el día del evento. Todo lo recaudado es autogestivo, para sostener el colectivo y el foro.

Como dice Mari: “Cada vez más niñas quieren ser sonideras”. Este sábado 24, esas niñas tendrán su fiesta en el Alicia.